Usualmente no me río o bromeo mucho con otras personas.
Si me siento deprimido, puedo levantarme el ánimo con humor.
Si alguien se equivoca, lo voy a molestar por mucho tiempo.
Dejo que las personas se rían de mí o se diviertan a mi costa más de lo que debiera.
No tengo que esforzarme mucho para hacer reír a los demás. Me veo como una persona naturalmente humorista.
Aunque esté solo, suelo divertirme con las cosas absurdas de la vida.
La gente nunca se ofende o se siente herida por mi sentido del humor.
Con frecuencia llego a rebajarme si eso hace que mi familia o amigos se rían.
Raramente hago reír a otros contando historias graciosas sobre mí.
Si me siento molesto o triste, generalmente trato de pensar en algo gracioso sobre la situación para sentirme mejor.
Cuando digo chistes o cosas divertidas, en general no me importa cómo lo toma la gente.
A menudo trato de agradar a las personas o trato de que me acepten más diciendo cosas divertidas sobre mis debilidades,errores o faltas.
Me río y bromeo mucho con mis amigos más cercanos.
Me río y bromeo mucho con mis amigos más cercanos.
En general no me gusta cuando la gente utiliza el humor para criticar o molestar a alguien.
No acostumbro a decir cosas graciosas para rebajarme.
Usualmente no me gusta contar chistes o divertir a los demás.
Si me encuentro solo y me siento triste, hago un esfuerzo para animarme pensando en algo divertido.
A veces pienso en algo que es tan gracioso que no me puedo quedar callado, aunque ello no sea apropiado a la situación.
A menudo soy el primero en rebajarme cuando estoy contando chistes o tratando de ser gracioso.
Disfruto haciendo reír a la gente.
Si me siento triste o molesto, a menudo pierdo el sentido del humor.
Nunca participo cuando se ríen de otros, aunque todos mis amigos lo estén haciendo.
Cuando estoy entre amigos o en familia, con frecuencia me veo como al único al que le hacen bromas o chistes.
Usualmente no bromeo con mis amigos
Mi experiencia me dice que pensar sobre los aspectos graciosos de una situación es, con frecuencia, una manera muy efectiva de afrontar los problemas.
Si alguien no me cae bien, a menudo uso el humor para molestarlo.
Si estoy teniendo problemas o no me siento feliz, a menudo lo tapo bromeando, de modo que mis amigos más cercanos no sepan cómo me siento realmente.
En general no puedo pensar en cosas graciosas para decir a otras personas.
No necesito estar con otras personas para divertirme. Con frecuencia puedo encontrar cosas para reírme aunque este solo.
Aunque algo sea muy gracioso para mí, trataré de no reírme o bromear sobre eso, si alguien pudiera llegar a ofenderse.
Aunque algo sea muy gracioso para mí, trataré de no reírme o bromear sobre eso, si alguien pudiera llegar a ofenderse.